El Huracán “Isidoro”, a 12 años de su paso por la Península de Yucatán, México. (2002-2014)

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22 de Septiembre del año 2002.

Autor: Luis Manuel Can Rosel

El peor desastre natural en toda la historia del Estado de Yucatán, México.

La Ciudad de Motul, Yucatán, la más afectada por el paso del devastador huracán “Isidore”. Confusión, miedo, impotencia…, es lo único que se sentía en el momento de su paso.

Una historia real, vivida en la Ciudad de Motul y narrada por Luis Manuel Can Rosel Ex-Director de Seguridad Pública y Vialidad de Motul, Yucatán en el periodo 2001-2004.

Sábado 21 de Septiembre de 2002.

Motul, Yuc., 18:00 hrs. Todos los informes metereológicos indicaban que el huracán “Isidoro” de categoría 3 pasará justo en la parte norte de la península de Yucatán, “costeando”. Sin embargo hasta ese momento teníamos la confianza de que sólo nos afectarían sus vientos como categoría 1 ó 2.

23:20 hrs. Los reportes aún indicaban de que pasara en la parte norte de la península de yucatán, ya teníamos la alerta roja, pero todavía no había orden de evacuar a nadie de la costa, al menos de eso estábamos enterados.

Domingo 22 de Septiembre de 2002.

03:15 hrs. El Alcalde Dr. Carlos Kuk y Can (q.d.e.p) me llamo por teléfono y me dijo que el gobierno del estado había ordenado una urgente evacuación y me indicó de que preparemos los albergues de la ciudad de Motul por que ya están trayendo a la gente del puerto de Telchác para ubicarlos en albergues, entonces le pregunte que sucedió y me dijo que el huracán posiblemente cambió de rumbo y que por la cercanía nos afectará terriblemente el día de hoy y no me dio más explicaciones, sólo me ordeno que también se comenzará a evacuar a las personas de las comisarías a lo que enseguida procedía localizar a los responsables de los albergues para que abran las escuelas y los dueños de los camiones que estaban pendientes para esta emergencia.

04:50 hrs. ya estaban comenzando a llegar los camiones de los puertos con las personas, todos estaban asustados, niños y mujeres llorando, ancianos, jóvenes era eminentemente que el huracán Isidoro nos impactaría.

09:00 hrs. ya los camiones habían salido para ir a evacuar a las familias de las comisarías, ya se comenzaban a ver las nubes que pasaban muy rápido, pero no estaba completamente nublado, ya que se veía el sol, lo que hacía pensar de que no estaba sucediendo nada y ésto provocó de que muchas familias no decidieran abandonar sus hogares, se limitaban a decir de que no va a pasar nada.

11:05 hrs. Comenzamos a recibir los reportes de que muchas familias no querían dejar sus hogares y tristemente varios camiones regresaron como se fueron vacíos, lo que nos preocupó más ya que en ese momento se comenzaban a ver más nubes que venían del norte y con algunos chubascos y ráfagas no muy fuertes, pero nos enfocamos a insistirles y se les explicaba el grave peligro que corrían, pero lamentablemente no obtuvimos mucho éxito, algunas familias si comprendieron por que lo estaban escuchando por la radio y otras veían los anuncios por la televisión, lo que los motivo a que acudieran a los camiones para traerlos a motul, fueron muy pocas, en otros casos solo enviaban a las mujeres, niños y ancianos, los varones tanto adultos como jóvenes decidieron quedarse en sus casas.

Eran aproximadamente las 13:30 hrs., nos encontrábamos en el palacio municipal, el Lic. José Luis Cruz, un ciudadano de nombre Juan Canché, el Cmdte. Francisco Barrera y un servidor; y ya se comenzaban a sentir los vientos y lluvia muy fuertes, era el momento en que el huracán “Isidore” ingresaba a tierra, el “ojo” se encontraba a una distancia aproximada de 27 Km. de la Ciudad de Motul, justo donde se encuentra el puerto de Telchác; procedimos a retirarnos del palacio y nos fuimos a la Central (en el “Globo” como comúnmente se le conoce a la Dirección de Policía).

13:45 hrs. llegamos y ahí se encontraban el Cmdte. Víctor Baquedano de Bomberos, el regidor de alumbrado público Henry Pavía (posteriormente fue nombrado regidor de seguridad publica), el Sub-director de la Academia de Policía Municipal Cmdte. Tomás Martínez, compañeros agentes, taxistas de la liga roja y de unidad y fuerza así como los camioneros de los urbanos que fueron a evacuar gente de las comisarías. Entramos a mi oficina y consultamos en Internet el boletín del tiempo.

14:00 hrs. los vientos ya eran más fuertes al igual que la lluvia, estábamos consultando en Internet la ubicación del huracán “Isidore”, en ese preciso instante ya no se podía hacer nada, la energía eléctrica se cortó y los fuertes vientos ya amenazaban con derribar todo lo que estaba a su paso; logramos obtener el boletín de la Comisión Nacional del Agua de las 14:00 hrs. y decía que…”el huracán “Isidore” llevaba una trayectoria con rumbo al oeste-suroeste a 13 km/hr., lo que significaba que el “ojo” del huracán iba a pasar costeando la península de Yucatán, pero…, pasó lo inevitable, en cuestión de segundos cambió su ruta hacia el sur-suroeste ingresando a tierra.

Eran aproximadamente las 14:45 hrs. cuando ya definitivamente no se podía salir a la calle, sólo se escuchaba un ruido tremendo que estremecía a cualquiera; de repente en el pasillo de la Dirección de Policía se escuchó un ruido como si se fuera un balazo, el techo que era de láminas de zinc, estaba perforado, un agujero de aproximadamente 30 cm. ¿Qué era?…, la respuesta…, aún no la hemos podido encontrar.

Fue entonces que se informó que todas las personas que se encontraban con nosotros, que por cierto la mayoría eran conductores de taxis y camiones urbanos, se les dijo que entrarán a refugiarse en las oficinas y sala de espera; también al centralista de radiocomunicación se le informo que se pusiera a salvo.

Aproximadamente entre las 15:00 y 15:20 hrs. se escuchó un ruido muy feo, como si explotara algo y al mismo tiempo se vio una luminosidad como si se hubieran encendido las luces, todo fue confusión, y la reacción no se hizo esperar por que nos dimos cuenta de que habían personas corriendo por los pasillos buscando refugio, un taxista cuyo nombre no recuerdo, entro a la oficina donde estábamos, los demás se refugiaron en la sub-dirección y otros en la cárcel pública, también me comentaron que al parecer dos se fueron a refugiar en una patrulla; lo primero que preguntamos fue: ¿Qué pasó?…, ¿Todos salieron?… ¿Todos están bien?…, entonces el taxista nos comento que el techo de la sala de espera lo que la gente conoce como el “globo” se cayo junto con algunas láminas de zinc del pasillo, y al parecer afortunadamente nadie salio lastimado.

15:55 hrs. aproximadamente, los vientos comenzaron a cesar, de repente…, nada de viento todo era una intensa calma, nada de lluvia, como si no hubiera pasado nada solo se veía nublado, entonces todos salimos y vimos la realidad…, todo estaba destruido, árboles, postes, cables, muros, etc., cuando salimos a la calle la misma imagen desoladora, y nos dimos cuenta que una de las palmeras que se encontraban frente al “globo” se cayo sobre el techo y sobre un camión urbano de la empresa MID que ya había servido para evacuar gente de las comisarías, se encontraba en la puerta estacionado, solo por ese camión se evito que la palmera destruyera por completo el “globo”, lo que quiero decir es que si no estuviera el camión, se hubiera destruido no solo el techo sino que también las paredes.

16:10 hrs. salimos abordo de la ambulancia de la D.S.P.V. con número económico 013, para ver a quién podríamos auxiliar, y sólo observábamos un panorama triste y desolador, árboles, postes, cables, enormes charcos de agua; por donde queríamos pasar no se podía por que los árboles que cayeron tapaban el paso en las calles y esto fue en toda la Ciudad de Motul, así que tuvimos que bajarnos para hacer a un lado las ramas para poder cruzar, con forme avanzábamos observamos que la gran mayor parte de la Ciudad estaba en las mismas condiciones.

16:30 hrs. llegamos el centro de la Ciudad, los árboles del parque principal estaban caídos arrancados desde su raíz, nuestra torre de radiocomunicación que se encontraba en le palacio municipal, estaba colgado de un alambre en la parte de enfrente del palacio corriendo el gran peligro de que cayera en cualquier momento por lo que se procedió a acordonar el área; el muro de la Iglesia estaba derribado; la torre de Teléfonos de México también estaba derribada; todo era absoluta confusión, las personas comenzaban a limpiar la puerta de sus casas, otras intentaban colocar sus láminas del techo de su casa, otras aprovechaban para ir a comprar en la tienda; no se sabía que había pasado con el huracán, ¿Ya se terminó?…, ¿Ya se fue?…, ¿Es el “ojo” del huracán?…, nos preguntaba la gente cuando pasábamos junto a ellos…, y solo nos limitábamos a contestar:…¡No sabemos!…

16:45 hrs.(aprox.) Un compañero de trabajo, un policía se me acerco y me dijo:…comandante, me acaba de informar un ciudadano que vio en una tele portátil que tiene, que esto es el “ojo” del huracán!…, inmediatamente corrí a una patrulla, agarre el micrófono de la radio de comunicación e informe a todos: …¡Atención!…, ¡Esto es posiblemente el “ojo” del huracán!, …¡Informen a la gente que por favor entren a sus casas!…, de nueva cuenta corrí ahora hacia la ambulancia 013 e indique que regresáramos a la central (globo).

16:55 hrs. en ese momento una persona de la comisaría de Dzununcán pedía auxilio para ir a buscar a una persona de la tercera edad que aparentemente se encontraba bastante helada y que ya no se movía y decía no siente sus piernas, por lo que lógicamente solicitaron la ambulancia, solo que al intentar ir nos percatamos que la calle donde deberíamos ir estaba obstaculizada con árboles y postes, así que le solicité a la patrulla 001 que procediera por la persona que necesitaba que la auxilien y exactamente en ese momento comenzó de repente a soplar de nueva cuenta el viento con lluvia, bastante fuerte, por lo que decidimos retornar lo más pronto posible a la central…, por donde queríamos pasar no había paso; al llegar a la calle 17 doblamos hacia el oriente y después doblamos hacia la calle 24 al norte , vimos a una señora corriendo, y varios niños jugando y otros yendo a comprar, como si se tratara de una simple lluvia, entonces tome el alta voz de la ambulancia y les informe que:…¡Por favor , entren a sus casas!… ¡Esto es el ojo del huracán!, en eso que los vientos ya estaban demasiado fuertes que la misma ambulancia se balanceaba y sentíamos que nos íbamos a voltear.

17:15 hrs. nos encontrábamos todavía en la ambulancia circulando en calles del fraccionamiento la “Huertas” y por donde queríamos doblar ya no había paso, poco a poco veíamos como los postes y árboles nos iban atrapando. cuando quisimos doblar sobre la calle 13 hacia el poniente vimos que un árbol tenía quebrada una de sus ramas y cerraba la calle 13 entre 24-A y 26 por lo que retrocedimos y continuamos sobre la calle 24-A hacia el sur y notamos que un poste se balanceaba muy fuerte por los vientos y era sostenido por los cables amenazando con caer así que decidimos cruzar. Cuando llegamos a la esquina de la calle 24-A por 15 doblamos para entrar a la Dirección de Policía pero antes de llegar a la entrada de la central vimos ya atrapados, no podíamos continuar ni retroceder, entonces se bajo el conductor de la ambulancia esa vez era el Sr. Francisco Flores y le dijo al Cmdte. Barrera que conduciera la ambulancia ya que él arrimaría la ramas y sólo de esa forma pudimos llegar; en ese momento cuatro de nosotros nos bajamos corriendo de la ambulancia: el Cmdte. Barrera, el ciudadano Juan Canché, el paramédico Ángel Pech y un servidor; los demás decidieron quedarse en la ambulancia, el conductor Francisco, mi hermano Argel y un Joven voluntario de nombre Mario.

17:30 hrs. entramos en la cárcel pública para refugiarnos, ahí se encontraban el Lic. José Luis y dos policías más, ya los vientos se sentían más fuertes que al principio; tan fuertes que se escuchaba como si fueran dinosaurios enfurecidos, el ruido que reinaba en ese momento era horrible, se escuchaba como si explotaran bombas, en las paredes de la cárcel se sentía como se estrellaban los vientos que parecía que se iba a derrumbar, los cristales se englobaban y estaban a punto de estallar.

17:40 hrs. ya no se podía hacer nada, solo esperar…, a partir de ese momento solo se pensaba:…¡Ya va a pasar!, inclusive calculábamos que en dos o tres horas pasaría, pero las horas fueron pasando y nada, no pasaba,…, los vientos en vez de bajar incrementaban su velocidad…

18:00 hrs. empezaba a oscurecer y el miedo incrementaba en cada uno de nosotros; solo se escuchaba como el portón de la entrada se aporreaba sin piedad al muro; dentro de la cárcel que mide aproximadamente 6 por 6 metros tiene una ventana pequeña en la parte de arriba ahí entraba el viento y silbaba muy feo, ya que dentro de la cárcel hacia eco el viento y creaba un ambiente de terror.

18:30 hrs. ese día a esta hora ya había oscurecido, no se veía nada sólo se escuchaba al enfurecido viento, resignados todos algunos de los compañeros sólo estaban pegados el la pared de la cárcel y otros sentados, para ambos no quedaba más que intentar dormir, pero no se podía por que cada vez se escuchaban ruidos extraños y lo primero que se hacía era mirar el techo por que daba la intención que amenazaba con derribarse.

19:00 hrs. ya el cansancio comenzaba a dominarnos, desde que se desayuno en la mañana no habíamos comido de hecho ni siquiera sentíamos hambre, tal vez por lo que estaba sucediendo nos tenía tan impresionados que esta el hambre no se sintió.

23:45 hrs. el compañero paramédico Ángel Pech Casanova de repente comenzó a temblar claro síntoma de inicio de hipotermia, los compañeros el Cmdte. Barrera y el ciudadano Juan Canché procedieron a quitarle la ropa mojada que tenía y lo cubrieron con un suéter y tuvieron que acostarse juntos para brindarle calor al compañero, inclusive se intento hacer una pequeña fogata pero el viento y el agua lo apagaba. Afortunadamente no paso a más.

Lunes 23 de Septiembre de 2002.

01:30 hrs. de repente llegó una persona de aproximadamente 55 años de edad, de complexión robusta, pelo canoso, una playera blanca y un pantalón oscuro y descalzo, de hecho traía una herida en el pie izquierdo y dijo que se había cortado con unas láminas y le comentó al Cmdte. Tomás que fue a cuidar su casa pero como vio que se comenzó a derrumbar optó por salir y su idea fue ir a la Policía a refugiarse, sólo recuerdo que le dicen “Juan Penas” en ese momento no pudimos obtener su nombre.

02:00 hrs. los vientos no bajaban su velocidad, algo increíble, como nunca antes había ocurrido, el Huracán “Isidore” ya llevaba doce horas golpeándonos desde que ingresó a tierra, algunos compañeros ya por el cansancio se durmieron, otros no podían dormir.

04:15 hrs. los vientos comenzaban a bajar su velocidad.

05:00 hrs. los vientos ya no eran fuertes, todos comenzaron a levantarse, para salir auxiliar a quien necesite ayuda.

05:15 hrs. salimos a la calle solo se sentía una brisa muy agradable, no teníamos comunicación con ninguno de los demás compañeros, no se podía transitar con vehículos por que todas las calles estaban obstruidas, así que comenzamos a caminar desde el “Globo” sobre la calle 26 hasta llegar al centro de la Ciudad, durante el camino teníamos que pasar en agua no había lugar ni calle que no tenga agua, así como todos los postes caídos, junto con ramas y laminas u otros obstáculos.

05:35 hrs. llegamos al centro, era una imagen muy triste, en el parque la mayor parte de los árboles estaban derribados desde su raíz, comenzaba aclarar poco a poco pero aún estaba nublado, llegamos la palacio y nuestros demás compañeros se encontraban afortunadamente bien, los encontramos dormidos y mojados, procedimos a despertarlos para que comencemos a limpiar calles; durante que caminábamos pudimos observar varias computadoras totalmente deshechas en la calle 27 frente al Hotel eran de una escuela de computación que se encontraba en un segundo piso y que era de cristales, unos compañeros nos comentaron que se encontraban refugiados en la patrulla 002 que se encontraba estacionada a un costado del parque principal por que se le poncho una llanta que escucharon como reventaban los cristales y como se caían las computadoras.

05:45 hrs. fuimos al albergue que se encontraba en la iglesia y observamos que todos los que se encontraban ahí estaban bien, aprovechamos para que el paramédico Ángel los valorara. A esa hora nos enteramos que una patrulla de nosotros la 001 que era conducido por el Policía Manuel Monroy y lo acompañaba el agente Carlos Baas se quedó atrapada en la carretera a Kiní por que fue a realizar un servicio pero no pudo regresar a Motul por que quedo atrapada por los postes que ya habían caído y allí pasó todo el huracán y el Policía estaba solo; también un camión que fue a evacuar gente en la comisaría de Timul ya no pudo regresar por que se quedo atrapado de igual forma por los postes en la Carretera entre Timul y Sacapuc y ese camión era conducido por el Policía Patricio Caamal y lo acompañaba el Agente Pedro Pablo Flores Licéas (q.e.p.d.) y que también tuvieron que quedarse a dormir junto con algunas personas que se encontraban en el camión mientras pasaba el huracán.

05:50 hrs. ya estaba más claro, y como íbamos avanzando observábamos láminas colgadas en los cables de los postes que no cayeron, cristales rotos, mesas, sillas, por todos lados.¿De dónde vinieron? de los restaurantes que se encuentran en el centro lo que conocemos como la cancha. En ese momento organizamos grupos para comenzar a cortar árboles para abrir las calles principales, para que ya se pueda circular.

06:00 hrs. llegamos a una casa que se encuentra en la calle 27 por 28 y observamos que las puertas principales estaban caídas, nos acercamos y preguntamos si se encontraban bien, nos contestaron que si pero que se les había caído una parte del techo, así que les dijimos que mejor salieran de ahí por que era peligroso, de hecho la casa es antigua.

A partir de esta hora con fecha 23 de Septiembre de 2002, comenzamos a trabajar, cortando árboles para abrir las principales calles, auxiliando a personas que se quedaron sin casa, visitando albergues, repartiendo y procedíamos a buscar despensas, llevando agua, y en todo lo que se podía hacer, para auxiliar a nuestros conciudadanos, ese es nuestro deber y obligación y lo realizamos con valentía, coraje, y con ética.

Inclusive vivimos otras experiencias como ir al Municipio de Mochocha por que el camión que traía despensas para Motul, se equivoco de calle y se hundieron las llantas lo que provocó que se atascara gravemente por que de plano ya no pudo salir, entonces juntos comenzamos a descargar las despensas pasándolas a las patrullas de la Policía de Motul para que puedan llegar a su destino, para eso tuvimos que estar trabajando bajo la lluvia que todavía no paraba, no había luz solo el de las patrullas y con el lodo hasta la cintura, y además de que tenía un olor muy desagradable por que después nos enteramos de que estábamos cerca de un basurero.

También nunca nos imaginamos de que nuestra Ciudad de Motul estaba en las noticias a nivel Nacional ya que no teníamos energía eléctrica y en las noticias estaban diciendo que era una zona de verdadero desastre, lo que si me consta es que el corresponsal del noticiero Hechos de TV Azteca el famoso Sergio Víke estuvo en el Palacio Municipal entrevistando a las personas que estaban pidiendo ayuda y también entrevisto al entonces Alcalde el Dr. Carlos Kuk y Can (q.e.p.d.), fue cuando comprendí de la magnitud del desastre que por el cual pasamos todos los Motuleños y que algunos ni siquiera imaginaban.

Nuestros compañeros de ambos turnos de la Policía de ésta Ciudad de Motul, no se fueron a sus casas ya que en cumplimiento de su deber se les ordenó doblar turno desde el 22 hasta el 25 de Septiembre 2002, y no sabían nada de sus familias.

Creo que a todos los Agentes de la Dirección de Seguridad Pública se merecen un gran homenaje, junto con nuestros compañeros los Bomberos, a los grupos de auxilio como Cruz Ámbar que por cierto se le observaba en todo momento y hasta dormían con nosotros los Policías; y a todos los que participaron para auxiliar a toda la población como la Comisión Nacional de Emergencia, un Universal agradecimiento ¡Gracias!.

Redactado en Octubre de 2002, por Luis Manuel Can Rosel quien es testigo y vivió esta historia cuando se desempeñaba como Director de Seguridad Pública y Vialidad en la administración 2001-2004 del Ayuntamiento de la Cd. de Motul, Yucatán, México.

Esta historia verdadera también se ha publicado en:
> Periódico Por Esto!

Mire el video del Huracán Isidoro desde su formación que fue el 14 de Septiembre hasta su degradación el 25 de Septiembre de 2002: http://vortex.plymouth.edu/hur_dir/2002/atl_10_isidore02.mpg

Para descargar el video del Huracán Isidoro, entra a la siguiente página: PSC Weather Center 2002 Atlantic Hurricane Season Summary

Todos los Derechos Reservados, Propiedad Intelectual, © 2008-2014, Luis Manuel Can Rosel.

Autorizo la reproducción total o parcial de éste artículo por cualquier medio o forma con la condición de que no se modifique su contenido, mencionar la fuente y el crédito al autor, y enviar un correo electrónico a: luismanuelcr@hotmail.com; cr.luismanuel@gmail.com ó luismanuel_cr@yahoo.com.mx, donde se nos informe la ubicación del artículo usado que haya sido tomado de éste sitio: http://luismanuelcr.wordpress.com

4 comentarios en “El Huracán “Isidoro”, a 12 años de su paso por la Península de Yucatán, México. (2002-2014)

    luis vega escribió:
    11/07/2013 en 15:16

    vaya que si estuvo terrible… igual aqui en Merida, isidoro dejo muchos desastres, decian que no iba a pasar ni por motul ni nada que solo por la costa… de repente dio su giro el huracan y nos pego con toda su furia… algo que jamas olvidare.. por eso hay que estar alertas y no confiarnos en que somos intocables.

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      Luís Manuel Can Rosel respondido:
      22/09/2013 en 09:20

      Gracias por tu comentario Luis Vega, y tienes toda la razón, no confiarnos que no nos tocará de nuevo. Saludo desde la Ciudad de Motul.

      Me gusta

    Blanca Lozano escribió:
    22/09/2013 en 13:17

    Excelente narración!! Sr. Luis Manuel Can!! Fue como volver a vivir esa tragedia que enluto a nuestro estado.

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